Si Phan Don – La llegada a Laos!

Salimos de Kratie, con rumbo hacia nuestro desconocido Laos. Haríamos la primera parada en este país en el archipiélago del Mekong conocido como 4000 islas, un lugar para relajarse y tener contacto con la naturaleza. Si bien el lugar nos encantó por su personalidad, la verdad es que está un tanto contaminado por el turismo excesivo, si bien los bungalows son bastante precarios, son a su vez, lujosos comparados con los que utilizan los locales para dormir día a día, y las personas que se ven son turistas o lugareños dedicados al turismo. No es que sea necio y que espere un lugar paradisíaco donde no haya turistas porque pecaría de ingenuo, pero un poco más de autenticidad Laosiana no hubiese estado nada mal.

Dedicamos nuestros días allí a caminatas por la islas, que según habíamos leido en unos 15 minutos, podríamos recorrer toda nuestra isla. Sin embargo nos llevó casi 4 horas hacer el trayecto y concluímos que en 15 minutos se recorren los escasos metros en la calle de tierra principal. Nos alimentamos en un restaurante hindú que servía una comida muy sabrosa e hicimos una bicicleteada hasta el extremo más alejado de la otra isla para poder ver a los delfines y cascadas del Mekong, paradojicamente volveríamos a Cambodia cruzando la frontera como si de una calle se tratara. Los delfines se hicieron esperar para dejarse mostrar, pero a la vez que una tormenta de viento y lluvia se desataba volando los techos de la pequeña barcaza en la que habíamos viajado, empezaron a aparecer lentamente en las lejanías del río, saltando y nadando, ya sea solos o en parejas.

El último día de nuestra estadía lo dedicamos a descansar y simplemente relajarnos mirando como el sol se nos escondia detrás de los árboles de nuestra vecina isla, aunque sus últimos rayos delataban su presencia tiniendo el cielo con hermosos, rosas, naranajas y rojos que lentamente se fueron apagando para darle paso al azul reinante de la noche.

Habiendo terminado nuestra permanencia en Si Phan Don decidimos viajar rumbo a la capital del país, Vientián, haciendo una pequeña escala de 6 horas en Paksé, que aprovechamos para caminar y sacar algunas fotos de esta ciudad que es punto de partida para viajes locales.


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