Holzgerlingen, Viviendo una semana más en Alemania

Y después de un rápido viaje en TGV llegamos nuevamente a Stuttgart, todo parecía mentira, y las extrañas formas se hacían familiares, los trenes rojos nos recordaban lo que antes había sido nuestro hogar y los interminables nombres se desplazaban por las grandes y azules marquesinas. Luego de un rato de espera, y un desecuentro temporal nos volvimos a ver con Maca y Alvaro, nuestros ex compañeros de piso, pero siempre amigos españoles. Allí nos quedamos toda la semana y vivimos unos días increíbles. También nos reencontramos con Gerardo y con mi ex jefe alemán, fui a almorzar a Philips para dar una última probadita al ketchup Heinz y saludar a muchos ex compañeros.
 
El tiempo en la casa de los chicos fue hermoso, charlamos mucho, descansamos, nos dimos gustos europeos, llámese tomar agua de la canilla, cronometrar nuestro reloj con el horario del tren o caminar al costado de las vías del tren con temperaturas bajo cero. Sin embargo el plato fuerte turísticamente hablando de nuestra visita a Baden-Wutemberg, fue nuestro día de Sky en la selva negra en el pueblo de Feldbeg, un día soleado acompañado de una amabilidad alemana que si la hubiésemos tenido en nuestra primera estadía, quizás estaríamos aun allí,hicieron una jornada inolvidable. Primero el sky comenzó con un poco de miedo ya que con el apuro nos habíamos subido a una pista medio-difícil cuya base se encontraba a la distancia, pero al tomarle la mano a la técnica pudimos disfrutar tanto del deporte como del asomboroso paisaje.
 
Estábamos en Alemania y todo iba como nosotros lo habíamos planeado hacía meses, pero sin embargo por diferentes motivos nuestra familia no iba a estar para nuestro sorpresivo regreso y tuvimos que develar nuestros planes con lo que nuestra ansiedad aumentó a niveles incalculables, ya faltaban menos de 100 horas para nuestra vuelta a Argentina, todos lo sabían y ya quedaban pocas maneras de mantenernos tranquilos.
 
Finalmente luego de unas compras para los más chiquitos y despedidas de nuestros amigos, partimos rumbo al aeropuerto de Frankfurt, faltaba menos de un día para volver a nuestro querido país y más importante ver a nuestra familia.
 

 
 
 
 
 
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