Brujas y Bruselas – Lluvia y sol (18 y 19 de marzo de 2011)

Luego de haber viajado unas 4 horas en micro, con frío, calor, con chicos que lloraban y gente que escuchaba la música a un volumen bastante elevado llegamos a la capital de Europa (Bruselas) en una noche fría y lluviosa. A pesar de que el hostel estaba bastante cerca de la estación de trenes, que era donde nos había dejado el micro, nos costó una hora llegar al mismo.

Para mi punto de vista Bruselas es una de las ciudades más lindas de Europa aunque los propios belgas se esfuercen en hacerme creer lo contrario. Más bella aún me parece su vecina ciudad, muchísimo más turística, Brujas. Por eso mismo al día siguiente en lugar de recorrer la ciudad donde habíamos dormido, nos tomamos el tren que en una hora nos llevo a dicho destino.
Brujas es una ciudad, construida con canales, muy cercana al mar nórdico, en un estilo muy parecido al de Venecia, nada más que los belgas, hicieron las cosas como correspondía y la ciudad no se está inundando año tras año, el sistema de cloacas no sale a relucir en cada bocanada de aire que se toma y sin embargo a la gente no le parece tan romántica como su prima defectuosa.
A medida que nos acercábamos llovía cada vez más y al llegar la lluvia era constante, si bien no excesivamente copiosa, parecía no detenerse en todo el día y así fue. Sin embargo pudimos recorrer la ciudad, tomar algunas fotos y pasear. Si bien a Maru le encantó yo sabía que estaba muy lejos de su potencial estropeado por el clima, si no me creen acá dejo una prueba contrastando dos fotos, una tomada este día y otra tomada en la ocasión en la que fui con los chicos.
En marzo de 2011 con lluvia En mayo de 2009 soleado

Si bien disfruté mucho el recorrido por esta ciudad, me hubiese gustado que Maru la disfrutara como ya lo supe hacer 2 años antes.
Decidimos volver a Bruselas, donde fuimos al típico bar de la ciudad, el cual, supuestamente tiene más de 2.000 variedades de cervezas. Probamos dos de las mismas.
El día siguiente parecía haber ahuyentado al mal clima, el sol brillaba fuerte en el firmamento y sólo algunas valientes nubes se animaban a compartirlo con él.
Aprovechando el clima en seguida salimos a caminar y a recorrer la ciudad, visitamos algunos puntos por nuestra cuenta y el resto lo dejaríamos para un tour gratuito el cual era guiado por un chico polaco que se había establecido algunos años en esta ciudad, y que era bastante fanático de la misma. Recorrimos lugares totalmente diferentes a lo que uno puede esperar en un circuito turístico pero lamentablemente tuvimos que volver al hostel porque nuestro micro hacia Amsterdam, saldría en menos de una hora.

Brujas Bruselas
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